miércoles, 10 de mayo de 2017

Asesinan a Opositor Cubano con la complicidad de muchos. (Recordando a un hermano)


 El pasado 7 de mayo falleció en Santiago de Cuba el opositor José Pacheco Cuevas, una nueva víctima del régimen castrista que contó esta vez con la complicidad de funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos en la Habana.
Pacheco Cuevas militó en diferentes organizaciones de la oposición cubana durante 20 años ininterrumpidamente: Concilio Cubano, el CEEDPA, Partido del Pueblo, Partido Arco Progresista, Partido Republicano y la UNPACU pueden dar fe de ello.
A “Pacheco” como le llamábamos casi todos, lo conocí cuando formamos las Comisiones de Concilio Cubano en Santiago de Cuba. Aparentaba ser un hombre nervioso y distante. Pero a medida que pasaba el tiempo pude ver en él a una persona que irradiaba realismo en cada una de sus intervenciones. De pensamiento profundo y perspicaz despejaba las dudas que existían sobre su lucidez.
 
Recuerdo cada una de nuestras conversaciones, sus juicios sobre el papel de los Estados Unidos en la historia de Cuba, la poca voluntad de las diferentes administraciones estadounidenses y su connivencia con el régimen castrista. Pacheco decía que para que la mentalidad sumisa del cubano cambiara tendría que acontecer en Cuba un gran cataclismo que matara a casi todos los que vivimos en el archipiélago, “quizás entonces las nuevas generaciones podrían generar un cambio en Cuba”.
Pacheco fue detenido arbitrariamente muchas veces, pero durante los últimos meses el régimen se ensañó con él. Llevado a los calabozos y torturado, multas que no podía pagar por no contar con medios ni siquiera para alimentarse bien. Olvidado por la alta dirigencia opositora y teniendo que enfrentar una dura realidad familiar: ése fue el cuadro que le asignó el mejor de los pintores. Un triste y luminoso cuadro que Pacheco supo conservar dándolo todo hasta el final de sus días. Con que dignidad supo llevar su pobreza material!
Pacheco quería ser libre y 9 veces solicitó asilo político en el Departamento de Refugiados de la Embajada de los Estados Unidos. Pero la Administración de Barack Obama fue particularmente cruel y rechazó 9 veces su llamada de auxilio sin siquiera darle el derecho a una entrevista que le permitiría presentar todas sus evidencias.
Sin un centavo continuó asistiendo a reuniones y repartiendo octavillas en las calles de Santiago. Fue multado arbitrariamente en el mes de mayo, y el día 6 fue una y otra vez a la ONAT y a otras instituciones gubernamentales a buscar una respuesta que no encontró. Presentía que muy pronto sería llevado a prisión. Era constantemente amenazado por la Policía Política y su cuerpo finalmente se quebró ante la última embestida. Un derrame cerebral apagó su vida marcada doblementepor la injusticia y el dolor.
No pude asistir a su funeral por encontrarme en la Habana. Cuando recibí la noticia a través de una llamada telefónica me preguntaba si podría contabilizarse todo el daño que ha causado el Departamento de Refugiados Políticos de la Embajada Estadounidense a tantos opositores cubanos que han muerto o terminado en una prisión.
Pero a la vez recordaba a mi hermano José Pacheco Cuevas, su lucha constante y sin nombre, la espiritualidad que daba luz a sus harapos. Es bueno poder despedirle sin remordimientos, sabiendo que le ayudé en lo mucho y en lo poco. No siempre los finales felices están asociados con pueblos redimidos. A veces la muerte nos libera del sufrimiento y hasta permite una resurrección que será valorada por muchos. Estoy seguro.
Pacheco ¡Ya eres Libre!
 

2 comentarios:

  1. Cuanto lo siento... Camarada de guerra y de días tristes...
    Descanse en paz. Rip.

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