jueves, 19 de enero de 2017

Donald Trump patea el "legado" de Barack Obama

Sólo faltan unas pocas horas para que dejemos atrás el negro pasado y nos adentremos en un futuro de esperanza y prosperidad.
Muchos no imaginaron que Donald Trump patearía de la forma en que lo hizo a Barack Obama. Y esa es la mejor noticia que los cristianos en todo el mundo podíamos recibir. El legado de Obama estará bajo tierra, deshecho. Y es que nadie querrá recordar la matanza de Orlando, ni su apretón de manos con el dictador Raúl Castro. Nadie querrá recordar  que bajo los 8 años de mandato de Obama se cometieron la mayor cantidad de crímenes contra el pueblo americano. Quién querrá recordar a ISIS? Quién alabará al Obamacare?
Quiénes podrían afirmar que el mundo hoy es más seguro que hace 10 años atrás? Quiénes respaldarán las restricciones a la libertad religiosa? Alguien podría aplaudir la debilidad de Obama frente a las dictaduras y su torpeza frente a los crímenes cometidos en Siria?
Quiénes pueden negar que bajo la presidencia del primer presidente negro reaparecieron las divisiones y el racismo en los Estados Unidos como nunca antes?
¿En qué ayudó Obama a los negros?  ¿En qué ayudó a los latinos? ¿Por qué no aprobó la Reforma Migratoria cuando aún los demócratas controlaban el Congreso?
Obama usó a los negros, a los latinos y hasta a los homosexuales como un arma electoral contra el Partido Republicano. De qué le vale a un hombre poder casarse con otro hombre si su seguridad, si su vida no está garantizada o protegida? De qué le vale a un latino tener a un presidente que promete legalizar sus documentos si al doblar de la esquina hay un terrorista que le abre fuego?
Desde hace algunas semanas veo la hipocresía multiplicada de algunos artistas corruptos de Hollywood y ni qué decir de la prensa, esa misma que le daba a Hillary Clinton las preguntas que habrían de hacerle en los debates. 
Ahora quieren hacer una fiesta porque algunos se niegan a cantar en la inauguración de Donald Trump, entre otras razones porque éste quiere ser amigo de Vldimir Putin. Y me pregunto: ¿Cuántos de ellos se escandalizaron cuando Obama hacía el ridículo frente al asesino de Raúl Castro? ¿Cuántos le reclamaron a Obama por apoyar a la dictadura y darle la espalda a los presos políticos en Cuba?
Quedan sólo horas para que Donald Trump ponga a temblar a los principados del mal.
Yo no soy hipócrita. Por eso, desde mi humilde hogar estaré gritando ¡Viva Donald Trump!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada