lunes, 28 de noviembre de 2016

Nuevos detalles salen a la luz sobre la Causa 326 del 2016

Mientras Fidel Castro moría, mientras daba su último aliento y se despedía de sus familiares, yo estaba en un Tribunal de Santiago de Cuba exigiendo respeto para los millones de cubanos que hemos sido irrespetados y discriminados a lo largo de 56 años.
El pasado jueves 24 de noviembre me encontraba en el Tribunal Provincial de Santiago de Cuba, donde figuré como Acusador Particular en la Causa 326 -2016 por los delitos de Injuria y Calumnia. Yo mismo pude representarme por mi propio derecho y aproveché la ocasión para hablar no sólo sobre la homofobia y los crímenes que en su nombre se están cometiendo en toda Cuba sino que fui más allá y exigí respeto para todos los cubanos, para los que piensan distinto a la ideología oficial.
Por segunda vez pude hacerlo, la primera fue en el 2011, cuando pude sentar en el banquillo de los acusados a una Dirigente del Miniterio del Interior.
Desgraciadamente muchos no se hacen eco de los triunfos de la oposición, quizás porque gran parte de la prensa se ha acostumbrado a ver a una oposición arrodillada y derrotada por los Castro.
Por suerte la Causa 326- 2016 ha sido seguida por millones de personas en todo el mundo y puedo asegurar que se ha sentido más en mi ciudad que la muerte del pasado.
Hoy lunes una abogada de Bufete Colectivo me decía: Oye Ernesto tú sí que suenas, cuando le pregunté asombrado el porqué me contestó: Porque dicen que en tu juicio la Presidenta del Tribunal tuvo que sonarte la  campana 10 veces.
Y es cierto, ante la evidente parcialidad de los jueces en  este caso y las violaciones cometidas durante el juicio tuve que protestar en varias ocasiones y batirme a duelo con los que juzgaban.
Ya no soy el Ernesto del 2011, ahora para que me calle  tienen que tocarme campana.
Hoy tengo que agradecer a mucha gente, especialmente a mi familia y a mis hermanos de lucha, también a mis vecinos que me apoyaron al no prestarse al triste papel de cómplices de la mentira.
Recordaré siempre esa mañana del 24 de noviembre en que varios vecinos que sabían me dirigía hacia el Tribunal me dieron un mensaje de fuerza y compromiso con la verdad, la amistad y la tolerancia.
Fue un día histórico, dentro de esa sala donde se juzgó a quien me ofendió creyendo que yo no valía nada aún puede escucharse mi consigna: RESPETO!

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias María Virginia por tu apoyo.
      Esta Causa representa mucho para millones de cubanos y vamos a luchar hasta conseguir un veredicto de culpabilidad para la acusada

      Eliminar