lunes, 25 de abril de 2016

Tribunal Supremo examinará injusta condena por el delito de Pederastía Con Violencia


Tuerce la Justicia la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba, en juicio oral a puerta cerrada, seguido contra el joven de 23 años de edad Alberto Eduardo Oberto Pérez, a quien sancionó a 12 años de privación de libertad, por un delito de Pederastía con Violencia.
En investigaciones realizadas, se conoció que el día 3 de noviembre de 2015 el joven de 23 años de edad Alberto Eduardo Oberto Pérez, fue detenido en su domicilio ubicado en el Reparto San Pedrito, provincia Santiago de Cuba, por una denuncia formulada en su contra por la ciudadana Miriela Gómez del Valle por un presunto delito de Abusos Lascivos, cometidos contra su hijo de 3 años de edad Jorge Carballo Gómez, persona ésta con la que había roto relaciones maritales en el mes de febrero del propio año.
Aproximadamente a las 12:45 p.m fue conducido por efectivos policiales hacia la 3ra Unidad de la Policía, ubicada en el Reparto Santa Bárbara, sin explicarle cuáles eran los verdaderos motivos. En dicho lugar fue detenido arbitrariamente y conducido a los calabozos, mientras esto ocurría en la Oficina del Jefe de la Unidad Policial, cuyas generales son desconocidas, pues se negó a ofrecerlas, se habían reunido la madre del menor y su madre Haydeé María del Valle García, médico general integral quien había cumplido recientemente misiones en Venezuela y Brasil y allí hasta las 3:00 a.m. del siguiente día cocinaron todo lo que posteriormente ocurriría con este joven.
Así las cosas y de forma misteriosa a las 3:50 a.m. del 4 de noviembre del 2015 aprovecharon que la doctora Dunia García Masó se encontraba de guardia en el Hospital Militar, quien por demás es amiga de Haydeé María del Valle, y trasladaron a Alberto Eduardo hasta dicho lugar, donde la misma consignó en un Dictamen Pericial que el joven Alberto Eduardo tenía en la región inguinal derecha tres verrugas conocidas por condiloma, sin ser cierto este particular y sin estar firmado dicho documento por otros dos peritos en la materia.
Dicho joven fue trasladado hacia la Unidad de la Policía ubicada en Micro 9 de esta ciudad de Santiago de Cuba, donde permaneció por más de 30 días en las mazmorras de este lugar.
Yaidelis (1er Teniente) e Instructora, William Núñez (Teniente Coronel y Jefe de Instrucción), Capitán Katia Castro, Jefa del grupo de instructores y el Teniente Noel (Instructor del caso) radicaron el Expediente de Fase Preparatoria #566- 2015, por un delito de Pederastía con Violencia, dicho proceso fue torcido, manipulado, basado en la Influencia de Haydeé María, abuela del menor ya mencionado, quien tenía suficiente para ello. En todo momento el acusado Alberto Eduardo, fue privado de sus derechos de defensa, pues a su abogado les fueron rechazadas todas las prácticas de diligencias para demostrar su inocencia.
Transcurrido el término de 60 días concluyó dicho proceso y les fueron remitidas las actuaciones a la Fiscal Municipal Elianne Lázaro James, quien conociendo la falta de elementos probatorios y que no se consignaba la penetración en el ano del menor pues no tenía lesiones en sus genitales. La Fiscal se apartó de su función principal prevista en el artículo 127 de la Constitución de la República, relacionada con el control de la legalidad y torció la justicia al imputarle el delito no existente donde le solicitó la excesiva sanción de 12 años de privación de libertad al joven Alberto Eduardo.
En fecha 18 de marzo de 2016, la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial de Santiago de Cuba, integrada por los jueces Ariel Borrero Castellanos, Ana Nacli Suárez García, Rolando Aroche, Beatriz Solórzano y Eduardo Laurencio Calas; celebraron el juicio oral a puerta cerrada correspondiente a la Causa 35/ 2016, donde dictó la sentencia 64- 2016 que condenó injustamente al joven Alberto Eduardo a la sanción de 12 años de privación de libertad.
En este acto, dichos jueces no cumplieron la función prevista en el artículo 122 de la Constitución y violaron el artículo 299 del Código Penal pues no se demostró durante las investigaciones ni en el acto del juicio oral la existencia del delito de Pederastía con Violencia.
La sentencia dictada por el tribunal estuvo cargada de contradicciones, omisiones e incongruencias. Ejemplo: la madre del menor y su abuela afirman que no había existido penetración en el ano del menor, sin embargo la Sala lo desestimó, pues consideró que con esto favorecían al joven Alberto Eduardo (Segundo Resultando de la Sentencia).
Del mismo modo este Tribunal en la propia sentencia no tenía certeza de la ocurrencia de los hechos y dudó al consignar lo siguiente y cito: “Tal vez no se puede admitir que no le introdujo el pene completo o una parte considerable de éste, pero sí gritó”,…. (refiriéndose al niño), .. “al menos una parte debió habérselo introducido”…
Por otro lado a pesar de todos los errores técnicos de la sentencia citada el Tribunal violó el principio del derecho a la defensa del acusado,( quien es graduado en Gastronomía, Trompeta en el Conservatorio de Música “Lauro Fuentes” de Santiago de Cuba y trabajador por cuenta propia, conductor de motocicleta), pues no permitió la práctica pericial de la Especialista en Dermatología Mayor Elisa Chacón Oduardo del Hospital Militar de Santiago de Cuba, con más de 30 años de experiencia, ni la prueba testifical en la persona de Franklin Charón Pavón quien fuera admitida debidamente por el Tribunal, tales actos de quebranto repercutieron negativamente en las garantías del acusado.
Con posterioridad al juicio y por petición de los padres del acusado Alberto Eduardo Oberto Pérez, se le practicó un examen pericial en la prisión provisional Aguadores Santiago de Cuba, por especialistas en Dermatología de servicios médicos del Ministerio del Interior, donde se demostró que el mismo no presenta el virus del papiloma humano, además se comprobó que cuando fue trasladado de la Unidad de la Policía Micro 9 hacia la Prisión de Aguadores, no tenía en su Historia Clínica reflejo alguno de enfermedad de transmisión sexual por lo que nunca tuvo tratamiento médico por este concepto.
Ahora bien, contra la Sentencia dictada por la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial de Santiago de Cuba, se estableció oportuno Recurso de Casación por Quebrantamiento de Forma por el abogado MsC. Jesús Quintero Legra para que el Tribunal Supremo rectifique todos los errores en que incurrieron los jueces.
Pido a la comunidad internacional nos apoyen en este caso donde se ha privado de libertad a Alberto Eduardo Oberto Pérez en un proceso amañado desde sus inicios.
Pueden comunicarse con Klider Pérez González (madre del sancionado) mediante el teléfono 618958

MsC. Sixto Cobas de la Rosa
Abogado Independiente 






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