miércoles, 6 de abril de 2016

Después de Obama



Hoy es 7 de abril y continúa el gravamen del 10 % al dólar norteamericano, y continúa la represión contra todos aquellos que opinan diferente al régimen castrista. Nada ha cambiado tras la visita de Obama a Cuba.
La prensa independiente sigue reportando detenciones, golpizas, amenazas contra prominentes actores de la Sociedad Civil.
Desde antes de la visita del presidente norteamericano, la oposición cubana se había dividido entre aquellos que le daban la bienvenida y los que creían que no era el momento pues solo beneficiaría al régimen.
Desde mi blog hice algunas recomendaciones sobre lo que debía hacerse para aprovechar el momento . Algunos me siguieron al pie de la letra otros dieron la primera metedura de pata del 2016, es el caso de Antonio Rodiles.
El líder de Miramar condicionaba su asistencia a la reunión con Obama al cese de la represión. Parecía eso una declaración de principios pero al final la talla le quedó grande y fue a posar ante las cámaras a pesar de que horas antes no pocos opositores eran golpeados o arrestados de manera arbitraria.
Después de la visita de Obama entrevisté vía telefónica a algunos líderes de la oposición para conocer sus impresiones.
Para Ángel Moya, Ex Preso político del Grupo de los 75, “solo hubo un festival represivo”, el discurso fue un fracaso, ya que en Cuba no hay un avance en materia de Derechos Humanos, y el discurso sólo reflejó los sentimientos de Obama pero no condenó con fuerza la represión contra opositores.
En cambio Dagoberto Valdez cree que el encuentro fue muy bueno, ya que el Presidente escuchó a todos y cada quien pudo decir libremente lo que pensaba. El discurso de Obama le parecio estupendo, “fue muy claro”, dejó ideas claves como que el pueblo cubano será el responsable de sus cambios y EEUU no intervendría en ello.
José Daniel Ferrer, Coordinador General de la UNPACU, alaba la inteligencia con que Barack Obama ha trazado la nueva política hacia Cuba ya que ésta traerá beneficios para el pueblo.
Durante el encuentro con el mandatario estadounidense y su Secretario de Estado, que duró 1 hora y 45 minutos, Ferrer  pidió que se explotara al máximo el potencial las ventajas del Internet para que los cubanos tengan mayor acceso a la informacion, como una forma de romper las barerras que impone el régimen.
Algunos líderes como Ferrer consideran que Obama ha sido solidario con las víctimas de la represión. Imagino que esto sea por el discurso pronunciado en el Gran Teatro “Alicia Alonso”. Y ciertamente Obama es muy bueno con los discursos y a la hora de debatir. Pero cuando hay que actuar no se muestra con habilidad, más bien denota inseguridad y hasta tolera avances de regímenes totalitarios como el cubano.
Ciertamente Obama mencionó en su discurso a aquellos que son reprimidos por pensar diferente, pero su Embajada en la Habana es muy fría con la mayoría de los que luchan en Cuba por  los Derechos Humanos. En la Embajada se ha restringido el acceso a Internet de cientos de opositores cubanos.
Obama le entregó al pueblo cubano la responsabilidad de liberarse de la tiranía, olvidando que ni siquiera Israel pudo liberarse de la tiranía de Egipto a no ser por la ayuda de Dios.
Los pueblos pueden expresar sus deseos de libertad o independencia pero no siempre pueden por sí solos romper el yugo. Y eso lo sabe Obama, por eso ha firmado sanciones contra los gobiernos de Rusia y Siria.
Es hora de que los opositores cubanos tracen las estrategias más efectivas para ser tomados en cuenta por la comunidad internacional. Lo primero es ganar visibilidad dentro de Cuba. Rara vez usted ve a un líder opositor dirigiéndose a la gente común en lugares públicos. Lo segundo pasa por crear una alianza entre iguales que centre su trabajo en sumar a cientos de miles que a su vez presionarían con fuerza al régimen cubano.
La gran esperanza que representó en un momento el Foro por los Derechos y Libertades nos ha traído otra decepción. Hoy el Foro no es más que un epicentro de deserciones. Y de aquellas propuestas enarboladas sólo  se materializó el Proyecto de Ley de Amnistía.
Después de Obama, la oposición cubana debe elaborar un discurso inteligente e inclusivo, muy alejado de los arrabales y centrado en las necesidades del cubano de a pie.
La verdad no creo que la visita de un Presidente norteamericano pueda traer más libertad a una nación oprimida por un régimen que ahora recibirá miles de millones de dólares que serán invertidos en la maquinaria que pone de rodillas a los que disienten.
Creo en algunos líderes que pueden revertir el olvido y la injusticia. Creo en la gente que se deja arrastrar por los que tienen la misión de guiar y entender las particularidades del momento.
Este es mi primer post después de semanas de silencio. Es sólo el primer paso, las primeras ideas que salen, cuestan trabajo, angustia y cansancio a las 1:57 a.m.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada