jueves, 17 de diciembre de 2015

Y volvieron los “Café”




Y volvieron los “Café”

Santiago de Cuba se ha convertido en un verdadero hervidero de enfermedades contagiosas, el dengue hemorrágico y el cólera no sólo afectan la imagen de la ciudad, también de negocios estatales y particulares, como son los café de la urbe.
Con una tradición en el cultivo y producción de café desde la emigración franco haitiana alrededor del siglo 19, cuando se pobló la zona suroriental de cafetales, haciendas, culturas y tradiciones hasta nuestro días, los café han sido espacios de socialización, de trova, de ron, de conspiración,  de gestación de la cultura santiaguera.
La tierra caliente llegó a contar con más de 60 cafés en todo su territorio, muchos cerrados después del 59, otros desaparecidos con el tiempo sin saber por qué, otros una minoría fueron a dar a mano del estado cubano, convirtiéndose en cafeterías de “mala muerte y borracheras”. 
 Hay vemos a nuestras famosas cafeterías de la populosas calle enramada y aguilera quien ha subido o ha bajado por ahí y no tomo uno que otro café en la 39  numero otorgado a este tipo de cafeterías - donde el café es malo, pero era donde único se podía tomar- me dice un viejito en medio de la cafetería. La emblemática Isabelica en la esquina de Aguilera y Calvario, ícono de la desaparecida farándula bohemia de la trova y el teatro, aunque el trato del personal es pésimo, es la que aún conserva lo añejo y ese aire majestuoso de los antiguos café.  Otra de las cafeterías es la ubicada  en la Avenida Central muy cerca de la Terminal de “Calle Cuatro”, sitio concurrido en las noches y que se transformado en una especie de “café para necesitados”  por ahí pasa desde un doctor o un constructor hasta los más frecuentes que son travestis, transexuales, gays, presos de pase, delincuentes  y personas procedentes de otras provincias y municipios en búsqueda de sexo.
 Hace tiempo atrás vemos un renacer de esta actividad económica tan popular tiempo atrás, con las creaciones de nuevas cafeterías e inclusive un proyecto de crear varios de estos en la zona baja de la ciudad, de acá sobresalen los inaccesibles Ven Café, “cafeterías en divisa, donde te tratan como Dios, y las máquinas nunca se rompen” y otros donde no te venden el famoso café con chícharos.
Una de las cafeterías mejor diseñadas en concepto es el Café Literario “Mama Inés” ubicado en las postrimerías de la Plaza de Marte, al comienzo dedicado a la literatura y al Gran Bola de Nieve, ahora al reggaetón, al maltrato y como zona de enfriamiento contra el calor. Más recientemente se creó la “Casa Dranguet” como centro promotor del patrimonio cafetalero del suroeste de Cuba, una alternativa que tiene nuevos aires renovadores en pos del rescate cafetalero.
Con la expansión de varias enfermedades por todo el territorio las autoridades de la urbe oriental, decidieron cerrar o parar la venta de líquidos quedando vedado el consumo legal del café, obviamente, muchos vendedores de café particulares siguieron vendiendo por la necesidad económica.
Hoy en día ya se abren a los santiagueros los populosos y maltratados cafés de la ciudad a la espera de recibir mejor atención, nuevas renovaciones y ningún otro cierre por las autoridades sanitarias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada