domingo, 27 de diciembre de 2015

La "crisis humanitaria" en Costa Rica y la solución del conflicto




La Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966 privilegia a los cubanos que logran tocar territorio estadounidense, y les permite solicitar la residencia permanente un año después. Pero este beneficio podría ser suspendido por la Administración de Barack Obama a raíz de la “crisis humanitaria” generada por los cubanos varados en Costa Rica.
Durante los meses de noviembre y diciembre ha sido noticia el ingreso ilegal de miles de cubanos a Costa Rica y Nicaragua, pero la mayoría de los Canales de Televisión han sido muy poco serios cuando han tratado el tema. Ninguno desea ir a las raíces del problema y mucho menos realizar cuestionamientos a los supuestos refugiados.
En el post Refugiados Sirios y Cubanos en Costa Rica: La Gran Mentira describí la odisea por la que pasan millones de cubanos dentro y fuera de Cuba.  Muchos dejaron sus comentarios o me escribieron directamente a mi email, pero aún el tema no se ha cerrado para mí.
Aunque el Papa Francisco ha abogado por los cubanos que se encuentran en Centro América se han escuchado voces un poco más sensatas  en los últimos días. El Gobierno de Guatemala, por ejemplo,  rechazó el argumento de Costa Rica de que la situación de más de 7.000 cubanos sea un tema humanitario, por lo cual mantendrá la decisión de no abrir su frontera para que puedan llegar a Estados Unidos. Así dijo Alfonso Fuentes, vicepresidente de Guatemala: "No son perseguidos políticos en su país .. sino personas que quieren ir a juntarse con sus familias en Estados Unidos o buscan una mejoría económica".
Y aquí está la clave para entender el espinoso tema: no estamos hablando de refugiados políticos. Ninguno de estos 7000 cubanos luchó contra la dictadura castrista, ninguno publicó siquiera una noticia en Facebook acerca de la tragedia que estaba pasando su vecino que no tenía comida o que no le alcanzaba el salario. Ninguno de ellos fue solidario con su vecina Dama de Blanco o con el periodista independiente que estaba siendo víctima de un acto de repudio. Ninguno de estos cubanos varados tuvo un ápice de dignidad sino que por el contrario, en el mejor de los casios, guardaron silencio haciéndose cómplices de la injusticia.
Para colmo leo esta mañana que un grupo de cubanos detenidos en el Centro de Aprehensión Temporal del Extranjero en Condición Ilegal situado en Hatillo, San José, se declaró en huelga de hambre. Y me sorprendo, a la vez que me salta la pregunta: ¿por qué no lo hicieron mientras estaban en Cuba? Porque estoy seguro que esa huelga de hambre habría tenido mucho más impacto y credibilidad si se hacía contra el régimen que genera todo tipo de carencias y falta de libertades.  Pero no, fueron a hacerla en Costa Rica para que los dejen atravesar campos y ciudades hasta llegar a los EEUU.
Este tipo de actitudes solo traerán como consecuencia que la Ley de AJuste Cubano sea derogada en cualquier momento, habida cuenta de que quienes menos se benefician de ella son los cubanos que tienen un real motivo de persecución política.
La oleada de cubanos que llegan a Costa Rica no se detiene pero la solución a este conflicto no pasa ni por las deportaciones ni por la puesta en marcha de vuelos directos San José – Miami.
Si esos miles de cubanos que hoy gritan ¡Libertad! en Centro América son deportados a Cuba lo más probable es que en unos meses vulevan a intentar recorrer la travesía que les permitiría llegar a los Estados Unidos. No puedo imaginarlos en una protesta frente al Consejo de Estado exigiendo la renuncia de Raúl Castro o saliendo a las calles en protestas por los bajos salarios.
Si se les permite continuar su travesía hacia los Estados Unidos o si el gobierno de Obama comete el error de transportalos directamente desde San José hasta Miami, estaría acentuando la ola de inmigrantes cubanos.
La solución no está en Costa Rica, ni en Nicaragua, y mucho menos en los Estados Unidos: una nación que es gobernada por un hombre que estrechó las manos de un dictador y se olvidó del tema de los Derechos Humanos y hasta piensa visitar en el 2016 la Isla Esclava, quizás para sentir  la dulce sensación de recorrer calles llenas de agujeros o para apreciar cómo es la cara de un hambiento acabado de levantarse en la Habana Vieja.
La solución no puede darla un gobierno que mensualmente deniega la entrada a miles de opositores cubanos que solicitan visa como Refugiados Políticos en la Habana. Esos miles de cubanos que sí tienen un historial digno que presentar también están varados y no en una nación democrática sino en la más oscura de las prisiones del Hemisferio Occidental.
La solución está en nosotros mismos, la solución está en la unidad, en el trabajo que diariamente deben realizar todos los opositores en la comunidad donde viven. Es allí donde  hay que llevar el mensaje de la libertad a esos millones de cubanos que hoy ven como única alternativa la salida del país. A ellos hay que decirles que existe una opción más esperanzadora: la salida de un régimen oprobioso que nos impide ser libres y prosperar.
A ese vecino que tenemos tan cerca y que mañana podría ser otra víctima más de la polítiquería de tiranos y cómplices debemos decirle que la solución está en sus manos.

4 comentarios:

  1. Mejor puesto imposible! otro excelente artículo del Dr Vera donde se evidencia la complicidad de la prensa internacional en su insistencia de llamar a los VARADOS como refugiados políticos sin un solo incidente histórico que los una a tal hecho en su país de origen. Por Que?

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  2. Los cubanos Huyen en masas de la dictadura fascita de los Hermanos castro

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    1. Pero la solución no está en huir porque entonces jamás este pueblo recuperará su libertad

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