viernes, 4 de diciembre de 2015

El antídoto contra el Fraude Electoral en Venezuela


Faltan menos de 48 horas para que se decida la suerte de los venezolanos. Según las últimas encuestas la oposición debe ganar el domingo pero aún hay un porcentaje de indecisos y un 29 % que votaría por el chavismo, que aunque son incapaces de revertir el resultado sí podrían hacerle más fácil la tarea al régimen en un eventual fraude electoral.
Los que aún no se deciden por una opción u otra deben recordar a Geraldine Moreno, asesinada por militares que cumplían órdenes de Nicolás Maduro.
Los indecisos deberían observar las altas cifras del desempleo, de la inflación, las 25 000 muertes que cada año se dan en Venezuela como consecuencia de la violencia.
Los indecisos deben mirar el cuerpo ya casi sin vida de Franklin Brito, el hombre que murió tras cuatro meses en huelga de hambre y que nunca se rindió ante quienes le robaron descaradamente sus propiedades. Su caso no es el único: han sido muchos los que han sido despojados de sus riquezas, de recuerdos de familia, de la tierra que por tantos años trabajaron sin descanso.
La protesta de Franklin Brito comenzó en 2005 cuando fue despojado por el Instituto Nacional de Tierras de 290 hectáreas de su finca en Iguaraya, situada en el estado Bolívar. Brito reclamaba la titularidad de su propiedad, un derecho que le fue negado por las autoridades.
Quiero citar por último el asesinato de  Luis Manuel Díaz, secretario General de Acción Democrática (AD). Este crimen ocurrido en plena campaña electoral nos define hasta dónde el miedo ha calado en las filas del régimen de Nicolás Maduro.  Y no hay dudas de que fue el miedo a perder el poder lo que llevó a esta lamentable pérdida. El miedo está jugando un papel muy importante en la caída de ese fraude que muchos llaman “Socialismo del Siglo XXI”.
El miedo a perder el poder, el miedo a que el pueblo los juzgue por sus crímenes y latrocinios, el miedo a quedar en minoría… todo eso y más representa la debacle del chavismo. Y no podrán decir “esto no sucedió jamás”, porque el 7 de diciembre millones de venezolanos estarán esperando un nuevo día que les devuelva el progreso y la paz perdida.
Y no he escatimado palabras para abordar las consecuencias del miedo porque estoy convencido de que a esta hora esos que aún están indecisos o temen posibles represalias si votan por el candidato de la oposición padecen de ese síndrome que muchas veces doblega nuestra voluntad.
Hay que vencer no sólo el miedo de ir a las urnas este domingo sino el miedo inoculado por aquellos que te dicen: “no salgas a la calle a protestar”. Y ese es el peor de los miedos porque nos inhibe de ver nuestra voluntad realizada a través del clamor, de unas manos que se unen para levantar carteles y defender la unidad nacional.
Ciertamente hay muchas formas de morir y muy pocas las opciones para vivir dignamente en Venezuela. En tu caso venezolano solo hay dos opciones: o miras al futuro o sigues víctima del presente que te esclaviza.
Este 6 de diciembre toma la inspiración de aquellos que no sintieron miedo: Franklin Brito, Geraldine MorenoLeopoldo López
Dios te bendiga Venezuela!
Estoy contigo

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