miércoles, 9 de diciembre de 2015

Deniega un cónsul desconocido la visa para Pinar del Río. (Un nuevo artículo de Eliécer Ávila)






 Eliecer Ávila, líder de Somos Más,  tuvo la gentileza de enviarme este artículo para que fuese publicado en mi blog. 
A él y a su Movimiento Felicidades en el día en que celebramos los Derechos Humanos. Dios le bendiga y le guíe en cada uno de sus pasos


 Deniega un cónsul desconocido la visa para Pinar del Río. 
Por Eliecer Ávila.

En la mañana de hoy, Manuel y Yo, salimos rumbo a Pinar del Río. Teníamos la intención de tomar un café con el gran Dagoberto Valdez, saludar a otros amigos del proyecto Convivencia y conocer personalmente a algunos miembros nuevos que se han unido al movimiento de esta provincia. De paso aprovecharíamos para caminar un poco y pasar un día agradable recorriendo la ciudad y conversando con su gente.

En la terminal compartimos la espera con un pinareño campesino y cristiano evangélico que después de reconocernos y saludarnos con mucha alegría nos invitó a su casa en el campo donde cosecha frijoles junto a su familia.

Al montarnos en la guagua advertí la presencia afuera del que para mi es “Marcos”, un oficial joven de la SE. El mismo que nos viró a mi y a mi esposa desde Jagüey Grande recientemente y nos metió a los calabozos.

La guagua salió y durante todo el viaje estuve tenso. Cada vez que el chofer paraba a recoger a alguien o se montaba un policía pensaba que eran los cabrones que venían por nosotros.

Cuando faltaban a penas dos o tres Km llegué a pensar que todo iría bien. Ahí mismo frenó de momento el ómnibus y me percato de que estamos rodeados por 4 carros y una moto. Suben dos policías y uno de civil que que es el que ordena que nos detengan. Les digo todavía sentado que le expliquen a los demás pasajeros por qué me bajan y me responden que “hablamos abajo”. Ahí les digo a los presentes que “nos bajan porque pensamos distinto al gobierno” y que “no hemos cometido ningún delito”. La gente mira entre asombrada y asustada, pero nadie dice nada…

Ya debajo nos llevan hacia distintos carros, nos revisan la mochila y nos quitan los teléfonos. En un abrir y cerrar de ojos estábamos haciendo el largo camino de regreso hacia La Habana.

Por otras dos horas solo se oye el motor del lada y la música que los señores de los cielos ponen para completar el chantaje. Al llegar a la ciudad la bordean por circunvalaciones hasta salir de nuevo a las afueras. En un punto que ahora no podría identificar sobre la carretera central o la autopista…. ni sé. Paran el carro, me dicen  que me baje y junto con mis documentos me entregan la única frase del día: “Para nosotros los pinareños, su presencia es no grata en nuestra provincia”.

Cuando le voy a responder ya me ha dado la espalda, se monta en el lada y desaparece el fantasma que sin identificarse, sin documento, sin firma ni membrete, me ha trasladado en absoluto secreto el “sentir de todos” los habitantes de su provincia.

Resulta que ahora habrá que hacer una reforma migratoria interna para poder viajar de un lugar a otro dentro de la Isla, pues yo no sabía que estaba viajando sin tarjeta blanca y visa desde la Habana a Pinar.

Los hechos constituyen un inmoral e ilegal atropello a nuestros derechos, aún en el marco estrechísimo de la propia constitución vigente. Demostrándonos esencialmente dos cosas. Que nuestra lucha es necesaria y justa, y que el único argumento que le queda a éste gobierno contra nosotros es el uso de la fuerza bruta y ciega. Esa que todos los narcos y contrabandistas millonarios contratan para callar periodistas y joderle la vida a personas incómodas que cuestionan su oscuro y corrompido poder.

Pero con nosotros están jodidos, ni fusilándonos nos harían dejar de luchar por la libertad y el progreso de Cuba.

Ing. Eliecer Avila.


1 comentario:

  1. Sinceramente no entiendo,,,no se que pasa,,,no puedo creer el actuar que se narra por parte del joven Avila,,,,lo conozco desde hace algún tiempo y he seguido sus actuaciones valientes,,,por su honestidad y forma de actuar,,,le doy credenciales, parece un pasaje leido en viejos libros de los anos 30 al 50 del siglo pasado,,,especialmente en los gobiernos autoritarios de Trujillo, Pinochet,,,Betancourt,,,etc,,,

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