domingo, 16 de agosto de 2015

La apertura de Embajadas y el desastre que se avecina




Diversas reacciones se han suscitado después que John Kerry dejara inaugurada la Embajada de Estados Unidos en la Habana. Fue una ceremonia puramente simbólica y que no representa nada nuevo en el panorama político pues desde hace décadas la Sección de Intereses venía ofreciendo los mismos servicios consulares que una sede diplomática con todas las de la ley: entrega de visas, concesión de refugio político y hasta servicios de  Internet a ciudadanos cubanos sin importar su filiación política.
La sal y la pimienta están en la forma en que el gobierno de los Estados Unidos manejó el tema de la apertura de Embajadas: porque mientras el régimen cubano invitó a una cifra bien abultada de simpatizantes, todos ellos por supuesto antinorteamericanos, que hasta vociferaban consignas como ¡Viva Fidel! ¡Viva Raúl!, el Departamento de Estado que ahora sigue las órdenes de Barack Obama decidió ser más “discreto”. Y la cautela en este caso incluyó la exclusión de los miembros de la sociedad civil de la ceremonia oficial bajo el argumento de que había poco espacio.
Sólo un puñado de opositores fueron invitados a una recepción que se hizo horas después en la residencia del Encargado de Negocios,  la mayoría de ellos declinó tal invitación, pues para ellos era como “estar en la cocina de la Embajada de los Estados Unidos”. Otros asistieron y se tomaron una fotografía junto a John Kerry. El encuentro “fue a puertas cerradas”.
Pero a qué se debe esta algarabía, por qué tanta indignación.
Históricamente los miembros de la oposición que reside en Cuba así como el exilio han visto al gobierno de los Estados Unidos como su mejor aliado en la lucha por alcanzar las libertades plenas consagradas en la Carta Universal de los Derechos Humanos. Casi todas las administraciones han dado apoyo logístico y de todo tipo para fortalecer la Sociedad Civil y que ésta sea reconocida por la Comunidad Internacional.
Todos los candidatos presidenciales sean demócratas o republicanos han prometido “liberar al pueblo de Cuba”. Y aunque hubo un Presidente que verdaderamente tomó medidas efectivas contra el régimen de los hermanos Castro, me refiero a George W. Bush luego vino Obama y anuló la mayoría de las disposiciones tomadas en el período 2000 – 2008.
El 17 de diciembre del 2014 una nueva era en las relaciones diplomáticas entre Cuba – Estados Unidos se abría paso y la Sociedad Civil, los opositores fueron ignorados en las conversaciones secretas sostenidas entre Raúl Castro y Barack Obama.
A partir de ese momento la oposición cubana se agrupó en dos Coaliciones: una que se hace llamar “Espacio Abierto de la Sociedad Civil” y el “Foro por los Derechos y Libertades”. Mientras en el “Espacio Abierto se aplaude el restablecimiento de relaciones diplomáticas y se pide que haya avances en materia de Derechos Humanos, el “Foro” es mucho más radical en sus exigencias y excluye toda posibilidad de la permanencia de los Castro en el poder.
Para conocer las diferentes reacciones contacté tanto a los opositores que asistieron como a aquellos que declinaron la invitación.
Acerca de los últimos acontecimientos Antonio Rodiles me confirmó vía telefónica que no asistió pues “no se trataba de un encuentro de trabajo con Kerry sino una simple recepción, un simple intercambio de saludos”
Ángel Moya Ex Preso Político del Grupo de los 75 también declinó la invitación pues “no ha habido un tratamiento digno, es como si te estuvieran marginando al no invitarte a la ceremonia oficial”.
Antúnez me aseguró que también había sido invitado pero no asistió porque consideró que no es justo que se excluya de la ceremonia oficial y entonces los inviten a un coctel como si fueran “empleados de segunda categoría”, y así con este desaire expresó también su rechazo al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba – Estados Unidos.
Luis Lázaro Ávila, activista del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) de Pinar del Río también declinó la invitación.
Lo que viene ahora
Para muchos se abre un nuevo capítulo, para otros como Antúnez el aumento de la represión pues ahora el régimen intentará por todos los medios de aniquilar a la verdadera oposición y más ahora que “lo han legitimado”.
Antúnez dice que ahora hay un nuevo contexto y por tanto el Frente Nacional de Resistencia Cívica del cual es su Secretario General va a arreciar la lucha. Que “en la Conferencia de Prensa que se dio en el Hotel Nacional el tema de Derechos Humanos brilló por su ausencia”.
Maybell Padilla, Secretaria General del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) se ha mostrado más cautelosa, dice que no se sabe lo que va a pasar, que hay mucha incertidumbre, pues aunque Kerry hizo referencia a la Sociedad Civil Independiente “hubo mucha tibieza en sus palabras”. Lo que sí le llamó la atención a la líder sindical es que el Cardenal Jaime Ortega fue muy vitoreado pero nada de esto se traduce en “cambios importantes que favorezcan al pueblo”.

Fue imposible  contactar con Martha Beatriz Roque y Manuel Cuesta Morúa a través de la vía teléfónica para la redacción de este trabajo pero sí pude contar con la colaboración de las figuras más iluminadas y democráticas de la Sociedad Civil el Señor Dagoberto Valdéz quien ha dado su beneplácito a la recepción ofrecida en la residencia de Jeffrey DeLaurentis y se aleja de las posturas radicales: “no entiendo por qué algunos sectores de la oposición cubana se han sentido relegados o marginados por no haber sido invitados a la Ceremonia Oficial. Nosotros no somos oficialistas, no formamos parte del gobierno, así que no teníamos por qué estar allí. Nunca me he sentido comprometido ni he sido financiado por la Embajada de los Estados Unidos así que no tengo que sentirme traicionado. Fue un encuentro de trabajo donde intercambiamos diversas opiniones”. 

Lo cierto es que en la recepeción habían más artistas y deportistas que opositores lo cual pudiera ser un mal presagio. En la foto difundida a través de las redes sociales se ve a John Kerry rodeado de unos diez representantes de la Sociedad Civil, y salvo Yoanis Sánchez (que tiene una enorme influencia en las redes sociales) y Dadoberto Valdés (un verdadero tanque pensante) el resto de los “lideres” allí reunidos carecen de apoyo popular y algunas de estas figuras están ya desgastadas políticamente.

La apertura de Embajadas deja un sabor amargo y un desenlace quizás inesperado.A partir de ahora la oposición cubana tendrá que ser más beligerante, más activa, pero sin abandonar la "lucha pacífica". Algo bien difícil  pues requiere de nuevas estrategias bien diseñadas y donde debe primar el consenso por encima de intereses personales o miedos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario