viernes, 5 de junio de 2015

¡NO SOY LESBIANA!




Así dijo Mariela Castro en la Radio de las Tunas, mientras transcurría una entrevista en la cual se habló fundamentalmente de su trabajo en el CENESEX.
“No soy lesbiana”… y eso cayó muy mal en la comunidad LGBTI porque confirmó que Mariela Castro está llena de prejuicios y no está apta para ser líder de la lucha contra la homofobia en Cuba.
Por qué esta mujer tenía que aclarar una y otra vez que es heterosexual y tiene hijos. Por qué despejar dudas que existen desde hace tiempo sobre su sexualidad. Pues lo hizo porque en el fondo no desea que el cubano la vea como una lesbiana, como alguien que defiende los derechos de los homosexuales porque los ve como sus iguales.
Y no sólo fue en las Tunas, también en la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, esta mujer salió a defender su heterosexualidad: “Que quede claro no soy lesbiana”… “Porque yo que soy heterosexual no me gustaría que me impusiesen casarme o sostener relaciones con un homosexual”…
Podrían citarse más ejemplo pero pienso que ya es suficiente para darse cuenta por qué siguen los arrestos de gays y transexuales en Ciudad de la Habana, el por qué continúan las redadas, las multas, los asesinatos.
Una persona que realmente está comprometida con la bandera del arcoiris no anda diciendo a los cuatro vientos que no forma parte de esos colores. El prejuicio no sólo se manifiesta cuando desprecias a alguien sino también cuando sientes temor de que la sociedad te ve o juzga de la misma forma que a un homosexual.
Es irrelevante si la hija de Raúl Castro es o no lesbiana. Lo importante es cuán poco está por la comunidad LGBTI.

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