domingo, 27 de diciembre de 2015

La "crisis humanitaria" en Costa Rica y la solución del conflicto




La Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966 privilegia a los cubanos que logran tocar territorio estadounidense, y les permite solicitar la residencia permanente un año después. Pero este beneficio podría ser suspendido por la Administración de Barack Obama a raíz de la “crisis humanitaria” generada por los cubanos varados en Costa Rica.
Durante los meses de noviembre y diciembre ha sido noticia el ingreso ilegal de miles de cubanos a Costa Rica y Nicaragua, pero la mayoría de los Canales de Televisión han sido muy poco serios cuando han tratado el tema. Ninguno desea ir a las raíces del problema y mucho menos realizar cuestionamientos a los supuestos refugiados.
En el post Refugiados Sirios y Cubanos en Costa Rica: La Gran Mentira describí la odisea por la que pasan millones de cubanos dentro y fuera de Cuba.  Muchos dejaron sus comentarios o me escribieron directamente a mi email, pero aún el tema no se ha cerrado para mí.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Notas sobre un incidente absurdo




Notas sobre un incidente absurdo
Por Eliecer Avila
  

Durante la última semana me llegó por tres vías diferentes la invitación a participar en la Asamblea del G20. El G20 es un grupo independiente de prestigiosos cineastas cubanos que han tomado la iniciativa de impulsar una Ley de Cine que les dé garantías para desarrollar su trabajo como creadores, en un marco de derecho para el ejercicio libre de la responsabilidad individual.

Como joven cubano, cinéfilo, intruso independiente en la creación audiovisual y con intereses políticos, me pareció sumamente interesante poder escuchar a los artistas cubanos en su legítima defensa contra la censura y los obstáculos que desde el sistema y las instituciones afectan sus obras.

La tarde parecía ser muy disfrutable, así que animé a mi esposa y a dos de mis grandes amigos a pasarnos por el lugar del encuentro y luego tomarnos unos helados en la recién inaugurada cafetería de 23 y 2.

Antes de salir de casa mi esposa me preguntó si debíamos llevar la cámara o algo para anotar. Le dije que no, que éste era un espacio para ir a aprender y escuchar a gente de mucha experiencia que por años han sido magos para hacer realidad sus proyectos y que por fin hoy se han juntado para construir un legado mucho más respirable para las nuevas generaciones de creadores.

Consecuente con esa idea de no hacerme notar ni distraer a nadie, nos sentamos en una esquina del local, fuera del foco principal de la actividad. Al ser de los primeros en llegar, fue inevitable que saludara a algunos de los cineastas que ya conocía y también me hizo un gesto amable un señor alto y grueso con una camisa de cuadros azules chillones que luego alguien me dijo asombrado, “ese es Roberto Smith, el director del ICAIC”.

Empieza la asamblea precisamente con las palabras del mencionado Director, de las que se me quedó pegada una frase: “el derecho de las instituciones a decir SI o a decir NO”, sobre lo que debe exhibir públicamente. Luego se leen tres sendos textos. Uno es la carta de Enrique Colina inspirada en la expulsión de Cremata y la censura a su obra. Otra de alguien al que cariñosamente le llaman “Juani” en el gremio, camagüeyano que no pudo llegar para estar presente en la actividad y el tercero de un joven crítico de arte muy elocuente que aparece en el programa Secuencias de la Televisión cubana.

Los tres textos, aunque extensos, reflejaron de una forma magistral tres visiones distintas pero coincidentes en esencia sobre la problemática de la producción artística y cinematográfica, tanto en sus aspectos históricos como actuales, pero más allá de eso aportaron luz sobre las causas eminentemente políticas del conflicto entre creadores e instituciones.

Con altura y elegancia profesional e intelectual, allí escuché criterios mejor formulados y de mayor peso político que en la mayoría de las reuniones de la oposición en las que yo haya participado. Fue tan aplastante el despliegue de argumentos, datos, y análisis que el señor Director ya no podía dejar de hacer unos gestos de nervio con la boca y la carase le ponía cada vez más colorada. Pero a él y a los dos o tres funcionarios que lo acompañaban lo que más le molestaba no era la paliza moral y ética que allí le estaban propinando, ni la claridad inédita con que se cuestionó con nombres y apellidos al gobierno cubano y sus sensores. Lo que no pudieron soportar los “cuadros” es que yo estuviera escuchando. Pues la evidencia dejaba claro que somos muchos más, somos casi todos los que pensamos distinto al poder.

Cuando ya la cosa parecía que no podía empeorar le pasaron la palabra al que quisiera hablar. Y de nuevo, otros cineastas y especialistas de la industria se sumaron al aguacero de cuestionamientos expresando además la frustración de tres años de gestiones “por los canales establecidos” sin resultado a la vista ni interlocutor que se haga responsable del tema. En éste punto, se pasó al escalón siguiente como paso lógico en cualquier lucha cívica. Aparecieron las propuestas de emprender acciones de distintos tipos para presionar y curarle la sordera voluntaria a Raúl Castro, Miguel Díaz Canel, Abel Prieto y un tal Alfonsito de un tal departamento Ideológico que lo he oído nombrar durante toda mi vida y jamás para bien…

Dentro de las propuestas de acciones, estaba la de redactar una declaración como grupo, filmar unos videos denunciando la situación e incluso la de hacer una protesta pública. Ya no solo para exigir lo de la Ley de Cine sino de paso para apoyar a Cremata y a otros creadores vergonzosamente vilipendiados en los últimos meses.
 Llegado este punto, yo seguía sentado en mi esquinita escuchando con atención y maravillado de cómo un grupo de personas preparadas y de buena voluntad podían organizarse en defensa de sus derechos sin influencias de nadie, movidos únicamente por su sentido elemental de justicia y su verdad.

Casi terminada la reunión, cuando ya se iba a proceder a la votación final para decidir cuál de las acciones se realizaría en primera instancia. Nadie se había percatado de que hacía unos minutos el Director había abandonado la sala nada más y nada menos que para llamar a la Seguridad del Estado y decidir de conjunto cómo dinamitar la reunión que hasta ese momento había sido impecable e histórica. Para desgracia mía, lo único que se les ocurre es ir a mi esquinita a intentar sacarme del lugar, bajo la novedosa acusación de ser un “contrarrevolucionario”.

Esto me lo comunica el propio director, que al menos por respeto, debería estar escuchando a los cineastas y poniendo atención a sus propuestas. Pues para eso lo invitaron allí. Sí, porque él realmente era un invitado más a la asamblea, sin derecho alguno a expulsar a nadie ni hablar a nombre de todos los presentes. Al provocarse la algarabía para expulsarme varios de los artistas se acercaron a manifestar su desacuerdo con el oportunista pues se suponía que el evento era abierto y así se hiso saber por distintas vías, sin contar que mi actitud como espectador era impecable. Además, ya se había tomado el acuerdo de publicar lo allí transcurrido en un blog de uno de los cineastas, así que resultaba en extremo incoherente negarme la posibilidad de escuchar lo que en definitiva se iba a hacer público.

De hecho en la asamblea estaban presentes varias personas que no eran cineastas ni pertenecían al grupo fundacional. Uno de ellos acababa de hablar y su intervención significó un excelente aporte al encuentro.

Viendo que no tenían quórum que los apoyara sino todo lo contrario, los “cuadros” y dos segurosos que enseguida se me pegaron, tuvieron que conformarse con  pararse como estacas delante de mí mientras los cineastas contra viento y marea burlaban el sabotaje y hacían su votación.

En unos pocos segundos, como si estuviera viendo una película fruto de la imaginación de cualquiera de los presentes, tenía ante mis ojos los personajes exactos que durante toda la tarde habían sido descritos en cada intervención… Estos personajes no escucharon nada de lo allí expuesto, y en total sintonía con su espíritu natural arrogante e intolerante no solo irrespetaron la asamblea sino que para completar el absurdo, intentaron hacer cómplices a los presentes de un acto de represión que constituye el motivo exacto de la propia existencia del G20.

Terminado todo, una funcionaria que acompañaba al director me dice que si puede hablar conmigo aparte, le digo que encantado y me plantea que: “tu presencia aquí frustra el diálogo entre los cineastas y la institución” yo la miro de verdad con lástima, pues no concibo que en la cabeza de alguien sano quepa la idea después de tantos años de luchas infructuosas,de que mi presencia hoy es la causante de la falta de honor, responsabilidad y vergüenza que han manifestado los dirigentes aludidos. Creo que si bien el Director encarnó perfectamente el papel de censor, esta buena señora protagonizó el de la autocensurada. En ambos casos estuvieron de premio…

Gratificante después del mal rato fue el saludo de varios de los cineastas, actores, escritores y críticos presentes. A los cuales felicité de todo corazón por haber ganado este espacio. Ellos me decían que no estaban satisfechos, y los entiendo. Pero creo con toda sinceridad que están varios pasos delante de muchos otros gremios. Los maestros, ingenieros, abogados, médicos, periodistas y muchos otros sectores profesionales que sufren el mismo problema y otros adicionales ni siquiera han dado el primer paso para unirse y protegerse unos a otros.

Yo creo que este grupo de cineastas ya está escribiendo una página importante de su legado en defensa de la dignidad de todos los cubanos. Ojalá sirvan de inspiración y ejemplo para muchos.

Espero que me sigan invitando a sus asambleas pues yo me porto muy bien. Al que no deben invitar más es a Robertico que se pone nervioso y nos jode la actividad…

Un abrazo
Ing. Eliécer Ávila

jueves, 17 de diciembre de 2015

Y volvieron los “Café”




Y volvieron los “Café”

Santiago de Cuba se ha convertido en un verdadero hervidero de enfermedades contagiosas, el dengue hemorrágico y el cólera no sólo afectan la imagen de la ciudad, también de negocios estatales y particulares, como son los café de la urbe.
Con una tradición en el cultivo y producción de café desde la emigración franco haitiana alrededor del siglo 19, cuando se pobló la zona suroriental de cafetales, haciendas, culturas y tradiciones hasta nuestro días, los café han sido espacios de socialización, de trova, de ron, de conspiración,  de gestación de la cultura santiaguera.
La tierra caliente llegó a contar con más de 60 cafés en todo su territorio, muchos cerrados después del 59, otros desaparecidos con el tiempo sin saber por qué, otros una minoría fueron a dar a mano del estado cubano, convirtiéndose en cafeterías de “mala muerte y borracheras”. 
 Hay vemos a nuestras famosas cafeterías de la populosas calle enramada y aguilera quien ha subido o ha bajado por ahí y no tomo uno que otro café en la 39  numero otorgado a este tipo de cafeterías - donde el café es malo, pero era donde único se podía tomar- me dice un viejito en medio de la cafetería. La emblemática Isabelica en la esquina de Aguilera y Calvario, ícono de la desaparecida farándula bohemia de la trova y el teatro, aunque el trato del personal es pésimo, es la que aún conserva lo añejo y ese aire majestuoso de los antiguos café.  Otra de las cafeterías es la ubicada  en la Avenida Central muy cerca de la Terminal de “Calle Cuatro”, sitio concurrido en las noches y que se transformado en una especie de “café para necesitados”  por ahí pasa desde un doctor o un constructor hasta los más frecuentes que son travestis, transexuales, gays, presos de pase, delincuentes  y personas procedentes de otras provincias y municipios en búsqueda de sexo.
 Hace tiempo atrás vemos un renacer de esta actividad económica tan popular tiempo atrás, con las creaciones de nuevas cafeterías e inclusive un proyecto de crear varios de estos en la zona baja de la ciudad, de acá sobresalen los inaccesibles Ven Café, “cafeterías en divisa, donde te tratan como Dios, y las máquinas nunca se rompen” y otros donde no te venden el famoso café con chícharos.
Una de las cafeterías mejor diseñadas en concepto es el Café Literario “Mama Inés” ubicado en las postrimerías de la Plaza de Marte, al comienzo dedicado a la literatura y al Gran Bola de Nieve, ahora al reggaetón, al maltrato y como zona de enfriamiento contra el calor. Más recientemente se creó la “Casa Dranguet” como centro promotor del patrimonio cafetalero del suroeste de Cuba, una alternativa que tiene nuevos aires renovadores en pos del rescate cafetalero.
Con la expansión de varias enfermedades por todo el territorio las autoridades de la urbe oriental, decidieron cerrar o parar la venta de líquidos quedando vedado el consumo legal del café, obviamente, muchos vendedores de café particulares siguieron vendiendo por la necesidad económica.
Hoy en día ya se abren a los santiagueros los populosos y maltratados cafés de la ciudad a la espera de recibir mejor atención, nuevas renovaciones y ningún otro cierre por las autoridades sanitarias.

martes, 15 de diciembre de 2015

Sociedad Civil Cubana celebra junto a los niños el Día del Medio Ambiente



La Sociedad Civil en Santiago de Cuba celebró el Día del Medio Ambiente en un entorno rural del municipio Mella en Santiago de Cuba. 
Sigue el Proyecto Nuevas Manos conquistando la sonrisa de cientos de niños en la Comunidad de Palmarito de Cauto. Sus Coordinadores, a pesar de no contar con el respaldo económico de ninguna de las ONGs que dicen apoyar a la Sociedad Civil, continúan desafiando las reglas del juego y apuestan por conseguir el respaldo de toda la municipalidad para después ir un poco más lejos.
Y es que en una sociedad tan cerrada, llena de miedo, es una verdadera proeza lo que han conseguido Yoandrys Bolaños y Guillermo Ledo.
Por eso, y porque vale la pena mostrar el trabajo y la persistencia de personas que directamente contactan con el pueblo, es que les dedico este espacio en mi blog. Los niños son lo más grande de este mundo. Todo el amor para ellos, todo el apoyo para quienes más necesitan de nosotros....

Para acceder al Video de la actividad debe dar solo un clic sobre la siguiente imagen 




jueves, 10 de diciembre de 2015

Olga Tañón pide cambios para Cuba



 Uno de los sucesos más significativos a nivel de espectáculos y de reconocimiento al pueblo cubano, es la serie de dos conciertos que ofrece la reconocida cantante puertorriqueña Olga Tañón, conocida como la mujer de fuego.
Después de seis años la cantante vuelve a Cuba esta vez para cumplir con su promesa de estar con el pueblo cubano de una forma más directa, el pasado concierto celebrado en Santiago tuvo una esperada acogida ya que la segunda capital del país no tiene la suerte de recibir la visita de artistas foráneos.
Santiago ha recibido visitas políticas importantes donde se ha demostrado la capacidad para preparar y recibir, lo que no fue el caso del pasado concierto en la plaza de la Revolución “Antonio Maceo”: una serie de errores técnicos y de nivel preparativos empañaron la presencia de Olga en Santiago.
El escenario no estaba a la altura del magno concierto, donde se reunió más de medio millón de personas de varias provincias orientales, la altura de la tarima no era acorde, estaba pequeña, provocando que la gente intentara desesperada acercarse a la tarima, excitando a más de tres riñas de magnitud. A esto se le suma que no había pantallas para proyectar la imagen en vivo y el audio traído desde la capital del país presentó problemas durante todo el concierto. La tan criticada tablada  no contaba con una carpa gigante para evitar lo que sucedió más tarde, que la lluvia cerrara inesperadamente en su mejor parte el concierto. Aunque se instaló el servicio de wifi en esta área,  muchas personas se quejaron de no poder conectarse para plasmar en redes sociales lo que sucedía en ese momento.  
El concierto que duró aproximadamente dos horas, contó con la presencia de los jóvenes de las Escuelas de Arte a quienes felicitó varias veces por el desempeño mostrado en escena. La plaza se calentó con la aparición del destacado compositor Descemer Bueno y los sicodélicos de la juventud cubana Cuba Libre. 
No obstante las palmas siempre serán para el artista en este caso la borinqueña la cual llenó de sabrosura y merengue a los miles de espectadores, poniéndolos a bailar y  dándole un mensaje de paz, amor y cambio para esta isla que tanto lo necesita, pidió varias veces que no se abandonaran a los niños de las escuelas especiales, así como a la juventud santiaguera.
Esperemos nuevas voces, nuevos cambios, nuevas mentalidades, mejor preparación, y felicidad para el oprimido pueblo cubano. 

*Leovanis Correa es un Licenciado en Historia del Arte que actualmente funge como Coordinador del Proyecto “Ingravitto”