lunes, 12 de mayo de 2014

¿Y nuestro patrimonio histórico, qué?




Antonio Esteban Gonzáles Ramos,
Periodista Independiente
Teléfono: 53087889 (móvil) – 637286 (fijo)

La antigua estación del ferrocarril ubicada en el poblado de El Cristo provincia Santiago de Cuba representa un símbolo para sus habitantes que orgullosos reconocen su importancia histórica por haber pasado por este lugar en horas de la tarde del 26 de mayo de 1895 el cadáver de nuestro José Martí Pérez acontecimiento del que se da fe mediante una tarja alegórica que contaba con su pedestal y el busto, lo que próximo a cumplirse el 119 aniversario de su caída en Dos Ríos el 19 de mayo  de 1895.

Este sitio muestra un deplorable estado de conservación, tanto interior como exteriormente situación que perdura año tras año a pesar del reclamo popular para su restauración como tributo de recordación, amor y respeto al más universal de los cubanos, para así rendirle homenaje y volver como antaño a los momentos donde nunca faltó una rosa o un ramo de flores, propiciando con ello que la población en general hombres, mujeres y niños perpetúen su memoria, de hecho esta increíble situación repercute negativamente en la preservación de los valores patrios pues la presencia y actualidad del pensamiento martiano constituye la guía para lograr la verdadera independencia, esta anormalidad es una muestra de la ineficacia que prevalece en los diferentes órganos de dirección siendo ejemplarizante la situación a este nivel de poblado, donde el gobierno, organizaciones de masas, como efectivos políticos son incapaces de resolver tan sensible escenario que duele aún más cuando del apóstol se trata y quien con luz larga sentenció:
“Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de la lectura extranjerizada, confusas e incompletas y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados”
Honrar a tan ilustre patriota es deber ineludible de todo miembro de la sociedad y lograr que este reclamo por el rescate y restauración de la antigua estación del ferrocarril de El Cristo llegue a oídos receptivos para que en este cercano aniversario de su desaparición física se le brinde el merecido homenaje por su fecunda obra.