sábado, 26 de abril de 2014

Escapé de la profecía y ya son 34 años





Un hechicero me dijo un día: “no vas a poder estudiar la carrera que tanto anhelas y vas a morir a los 18 años de edad”. No sólo traspasé la barrera de la mayoría de edad sino que pude ejercer la profesión de abogado, empleando todo mi talento a favor de los marginados, de aquellos que se han quedado sin voz.
Y durante estos 34 años he recibido muchos calificativos, algunos nada agradables, pero lo más importante es la fortaleza y valentía con que yo he podido tomar decisiones muy difíciles que me han apartado de la mayoría para ingresar así en el bando de las minorías rebeldes. “Hasta con mis claudicaciones he podido fabricarme una montaña”.
Mi vida ha sido siempre un torbellino, una pérdida constante de amigos y amores. He ido siempre contra la corriente, he defendido a los que he creído más débiles y he golpeado sin piedad a mis enemigos. Tengo admiradores y detractores en las dos orillas. Hago lo que me gusta, y aún en medio de carencias y viviendo en un sistema que oprime toda expresión disidente, he podido esquivar los peligros y ser siempre yo mismo.
Odio el uniforme militar, aborrezco las órdenes que deben cumplirse ciegamente, soy un hombre indisciplinado: que cuando era un adolescente escapaba a una biblioteca para no escuchar las reglas que imponían los profesores de Física y Matemática en sus clases. Soy un tipo muy raro pero profundamente humano: di mi primer beso de amor a los 18 años, supe del sexo y su locura a los 19, a punto estuve de enloquecer por culpa de ambos – del sexo y del amor – unas 7 veces.
Los momentos que marcan mi vida: mi ruptura con lo militar a los 18 años de edad, mi graduación como abogado en el año 2005, mi expulsión del trabajo por motivos políticos en el 2009, la Causa 355 del 2011 y la firma de la Declaración de condena a la represión en Venezuela.
Hoy mi padre no está conmigo. A mi lado están los amigos de siempre, mi madre y el amor que hoy está un poco lejos pero que fue la primera persona en felicitarme.Han sido 34 años de una búsqueda incesante del amor, 34 años de lucha, que me dan hoy un poco de paz y que me dejan frente a ustedes, los que me siguen cada día a través de este Blog.
Como hoy es un día especial, voy a compartir con ustedes fotos privadas, de cuando era un niño, así como una muy familiar, ahí verán a esas personas especiales que marcaron y definieron mi personalidad.
Dios les bendiga a todos en este día. 
Aqui mis abuelos maternos Margot y Diogenes junto a  mis padres en el dia de su boda. Aqui comenzo todo

No hay comentarios:

Publicar un comentario