martes, 4 de diciembre de 2012

CAE LA TARDE



Gente que al caer la tarde se traslada de un lugar a otro como autómatas, van en un auto, en caballos arrendados o a pie. Cada uno de ellos con una frustración o un deseo finalmente cumplido.
Ellos esperan una sonrisa al caer la tarde o una moneda que le dé un poco de luz a su cocina, como el viejito que se sienta en la calle obispo con un perrito llevando a cuestas un ratoncito, esto sí que es desarrollo en la Habana.
Balcones con ropas tendidas saludando a todo el que pasa, mendigos que nos hacen recordar en cada esquina la pobreza material y espiritual de una ciudad, pueden obrar el milagro de hacerte ver lo necesario que eres en tu país, que finalmente eres necesario para transformar una realidad, que tus manos se hicieron para ganar.  

Al caer la tarde

El viejito del perro es uno de los que te dan la bienvenida en una calle donde hay de todo



Balcones que te reciben con sus trapos al aire

Una de las vistas del Hotel Parque Central

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada