miércoles, 7 de noviembre de 2012

Oportunidades para la oposición en el Oriente


         
  Aprovechar el momento propicio para mantener un contacto efectivo con el pueblo debe ser la prioridad de la oposición cubana. El huracán Sandy no solo dejó hambre y muerte en el Oriente sino que brindó una oportunidad única para que los luchadores pro derechos humanos se acercaran a cada uno de los afectados haciéndoles ver la débil respuesta del gobierno.
Ante un desastre que ocasiona cuantiosos daños materiales y pérdidas humanas las diferentes tendencias políticas del país deben ofrecer todo su apoyo a las víctimas. Y esto fue lo que hizo demagógicamente Raúl Castro, cuando horas después visitó las provincias afectadas por el Huracán, arropado por otros miembros del Consejo de Estado, prometió a la gente sedienta de un mensaje de esperanza que “la Revolución no los abandonará”. Por su parte Machado Ventura recorrió la provincia de Holguín para mantenerse al tanto de la recuperación.
Mientras eso ocurría, cuál fue la respuesta de la oposición cubana: declaraciones, memorándums, y colectas para entregar al pueblo.
No se ha visto un amplio movimiento que desde dentro critique la tardía respuesta del  gobierno, la poca preparación e información que recibió la gente acerca del Huracán antes de que éste tocara tierra cubana. Es éste el momento de demostrar cuan preparados estamos para vivir en una nación democrática, donde los principales actores del escenario político comprenden la situación que se vive y reaccionan ante ella siempre en beneficio del interés público.
No se trata de arengas, no se trata de un oportunismo político que pudiera provocar rechazo en vez de adeptos a nuestra causa. Pongamos un ejemplo: en días pasados Raúl Castro afirmó que no se iría de Santiago de Cuba hasta el sábado en que la corriente eléctrica se restableciera. Esta era una oportunidad única de demostrarle al pueblo que la corrupción es intrínseca del comunismo, que aunque el General se encontraba en la ciudad la ayuda prometida no llegaba a los damnificados,  el mercado negro florece sin que las autoridades pongan un punto final. Es el momento de emplazar a los recién electos delegados del Poder Popular y exigirles una respuesta concreta ante el dolor y la impotencia de una ciudadanía que vuelve a ser manipulada.
Mientras Machado Ventura se encontraba en Palma Soriano y otros municipios de Santiago de Cuba exigiendo control estricto sobre los recursos que se entregan, la oposición debía preguntar a quiénes se les han entregado materiales de construcción para la reparación de sus casas y por qué se venderán cada teja de fibrocemento a un precio de $105.00. Hay que preguntarle a Machado Ventura por qué se le piensa vender a la gente los alimentos que han llegado de donación.
Hay mucha tela por donde cortar, hay mucho que mostrar y el ciudadano de a pie necesita enriquecer su discurso político para estar en condiciones de emplazar públicamente a los representantes del gobierno en situaciones como las que ahora se viven. Si los que nos oponemos al régimen estamos dispuestos a atravesar ese camino, dando las herramientas y la información requerida, entonces nada ganará la policía política con detenernos hasta que finalice la visita de un dirigente comunista a nuestra provincia, porque habrá cientos de miles en las calles con nuestro mensaje. 

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