martes, 30 de octubre de 2012

Por eso estoy aquí.




Los diarios que antes leía se la pasan diciendo lo mismo: hay algunos editores que permitieron que en las páginas de sus diarios salieran casi 20 artículos sobre lo mismo, con el mismo prisma, el mismo punto de vista. Eso ocurrió hoy con la Reforma Migratoria en Cuba. Pero no es la primera vez.
Otros diarios se ocupan de figuras desprestigiadas ya de la  oposición cubana, que no tienen ningún arraigo en el pueblo. Esos diarios los dejé de leer hace ya tiempo, sólo me provocan una burla.
Algunos blog dentro y fuera sólo son una promoción de lo malo que nos queda.
Por eso estoy aquí, para decirte nuevas cosas sobre las viejas cosas que tenemos.
Sobre una lucha que parece no tener fin, una lucha que está desgastando hasta aquellos que la miran desde lejos: por eso estoy aquí.
No quiero desmontar una obra de teatro para imponerte la mía. Yo quiero que juntos podamos compartir un secreto común o no. Quiero que sepas como voy naciendo otra vez, como otros intentan superar una difícil situación. Quiero que sepas de qué manera la fe va salvando mi vida.
Sin defensas estás muy propenso a la depresión, al legado de otros, a la penuria de los que callan. Te propongo una nueva imagen: la que aún no habías descubierto en ti.
Y es que sólo buscando dentro de nosotros mismos evitaremos huir de la tragedia que significa estar solo o acompañado por las huestes impuestas.
Mi blog lleva por nombre el mismo que aparece en cada firma que estampo, nada tengo que ocultar, no quise llamarlo: “el elefante” o “el emigrante”. No quiero ocultar nada, no me gusta el anonimato, odio los seudónimos, no quiero verme en la indefinición en que caen otros, otros que temen a definirse como opositores y que incluso cuando usted los lee no sabe si está en presencia de un cronista de la prensa amarilla o simplemente una prominencia de las artes y las letras.
Mi blog ErnestoVeraRod se propone alcanzar a la sociedad cubana, llegar a sus vidas aún y cuando éstas no tengan un acceso a Internet.
Alguien me preguntó hace un par de días que cuánto ganaba por tener mi blog: tuve que responderle una verdad que entristece pero inspira: “señora, a veces el dinero no me alcanza ni para caminar a pie”.
Estoy aquí como siempre, contra la corriente, contra los Castro, para que se escuche la voz de todos.

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